Hoy voy a contarles una historia, breve; que demuestra lo inevitable que es el destino.
Resulta, que un árabe estaba en el mercado y ve entre la multitud a la muerte; y la muerte le hace un gesto, que el interpreta de amenaza, y entonces huye, huye y se va a Samarcanta y está ahí, y la muerte lo encuentra.
Entonces el tipo le dice: "¿Cómo es que me has seguido hasta aquí, si yo huí?, hoy te vi en el mercado que está a 300 millas de aquí y me hiciste un gesto de amenaza"
Y la muerte le responde: "No fue un gesto de amenaza, sino de sorpresa pues debía encontrarte en Samarcanta"
domingo, 12 de diciembre de 2010
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