
Por qué siempre queremos saber la verdad a toda costa?, es algo que por lo menos a mi me pasa, y no sé como explicarlo, cómo explicar ese sentimiento de arriesgar lo que sea por saber la verdad...
Por qué siempre que alguien nos dice que no podemos saber o ver algo, nosotros lo único que queremos es ver o saber eso que no podemos...?
Por ejemplo, si miramos por el ojo de la cerradura, para ver que pasa del otro lado, nos arriesgamos a ver algo que en verdad no queremos, algo que pueda lastimarnos, pero si espiamos, somos responsables de lo que veamos; el problema de espiar no es lo que se ve, sino todo lo que no se ve, mirar por el ojo de la cerradura nos da una visión limitada de la realidad, muy estrecha, todo lo que queda afuera de lo que el ojo de la cerradura no nos deja ver es como si no existiera; nos tapamos un ojo, y vemos con el otro, de forma incompleta, así que, la "verdad" que veamos, puede tener distintos puntos de vista... El ojo de la cerradura siempre hace nacer en nosotros la intriga por saber que está pasando del otro lado.
Mismo cuando revisamos el celular de otra persona... Quizás encontremos algo que no nos guste o hasta nos lastime, porque en este caso, ese celular puede contener algún secreto de su dueño, que a nosotros puede causarnos gran dolor; pero claro, el estúpido quiere saber la verdad cueste lo que cueste sin importarle nada, sin importar si esta puede herirnos o no.
Y claro, nunca se sabe, quizás no siempre haya que saber la verdad, o quizás, para llegar a ella, no es necesario tener que mirar por el ojo de la cerradura, o revisar un celular ajeno, o demás...
Entonces, ¿Hasta qué punto queremos saber la verdad, que si aunque dicha verdad nos marque de por vida, nosotros intentaremos averiguarla de todas formas?
A todos nos gusta espiar, pero ¿estamos realmente preparados como para ver lo que hay del otro lado del ojo de la cerradura?


No hay comentarios:
Publicar un comentario