jueves, 28 de octubre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

Siempre la verdad?


Por qué siempre queremos saber la verdad a toda costa?, es algo que por lo menos a mi me pasa, y no sé como explicarlo, cómo explicar ese sentimiento de arriesgar lo que sea por saber la verdad...
Por qué siempre que alguien nos dice que no podemos saber o ver algo, nosotros lo único que queremos es ver o saber eso que no podemos...?
Por ejemplo, si miramos por el ojo de la cerradura, para ver que pasa del otro lado, nos arriesgamos a ver algo que en verdad no queremos, algo que pueda lastimarnos, pero si espiamos, somos responsables de lo que veamos; el problema de espiar no es lo que se ve, sino todo lo que no se ve, mirar por el ojo de la cerradura nos da una visión limitada de la realidad, muy estrecha, todo lo que queda afuera de lo que el ojo de la cerradura no nos deja ver es como si no existiera; nos tapamos un ojo, y vemos con el otro, de forma incompleta, así que, la "verdad" que veamos, puede tener distintos puntos de vista... El ojo de la cerradura siempre hace nacer en nosotros la intriga por saber que está pasando del otro lado.
Mismo cuando revisamos el celular de otra persona... Quizás encontremos algo que no nos guste o hasta nos lastime, porque en este caso, ese celular puede contener algún secreto de su dueño, que a nosotros puede causarnos gran dolor; pero claro, el estúpido quiere saber la verdad cueste lo que cueste sin importarle nada, sin importar si esta puede herirnos o no.
Y claro, nunca se sabe, quizás no siempre haya que saber la verdad, o quizás, para llegar a ella, no es necesario tener que mirar por el ojo de la cerradura, o revisar un celular ajeno, o demás...
Entonces, ¿Hasta qué punto queremos saber la verdad, que si aunque dicha verdad nos marque de por vida, nosotros intentaremos averiguarla de todas formas?
A todos nos gusta espiar, pero ¿estamos realmente preparados como para ver lo que hay del otro lado del ojo de la cerradura?

domingo, 17 de octubre de 2010

El amor y el tiempo


Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el AMOR.
Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.
Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.
Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda.
La riqueza pasó cerca del AMOR en una barca lujosísima y el AMOR le dijo: “Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?”. La riqueza respondió: "No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, AMOR…"
Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. “Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo?. Y el orgullo respondió" No puedo llevarte AMOR… Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?"
Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: “Tristeza te lo pido, déjame ir contigo”. La tristeza le respondió "No amor, estoy tan triste que necesito estar sola."
Luego el Buen Humor pasó frente al AMOR, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.
De repente una voz dijo: “Ven AMOR te llevo conmigo”. El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo.
El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.
Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber:
- Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?.

- Ha sido el Tiempo- respondió el Saber, con voz serena.

- ¿El Tiempo?- se preguntó el AMOR, -¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?-

Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida.

viernes, 8 de octubre de 2010

Jamás lo hubiera pensado; sin embargo, esta página llegó a las 1000 visitas, un verdadero logro.

domingo, 3 de octubre de 2010

El otro yo.

Y si, de vez en cuando debía volver al pasado y volver al lugar que me vio crecer día a día durante tantos años; decidí volver luego de ver una foto; la vuelta a aquel lugar era impostergable.
Cuando llegué allí, estaba todo tan parecido, me senté a la sombra de un árbol en el cual siempre me sentaba de pequeño; y comencé a leer un libro. De repente, un chico se sentó al lado mío, apoyandose en el mismo árbol y pidiendo permiso para hacerlo; permiso que no le negué.
Me pareció raro, habiendo tantos árboles que se sentara en el mismo que yo, pero no dije nada al respecto, hasta qe sacó el mismo libro que yo llevaba en manos. Me sorprendió bastante, y no pude evitar hacer un comentario que me pareció tan tonto después haberlo hecho que no lo voy a reproducir.
La cuestión es que comenzamos a hablar y de alguna forma supe que el chico iba al mismo colegio primario al que yo fui.
Pero entonces, pregunté su nombre:
- ¿Cómo te llamás?-
- Fernando Biello, vos?-
Mi cara debió haber sido algo difcíl de comprender, porque estaba completamente atónito, no entendía que estaba pasando, y no sabía si decirle mi nombre. Debí decidir rápido.
- Fernando Biello. ¿Cuántos años tenés?-
Luego de un rato de silencio, respondió a mi pregunta
- 13, estoy terminando 7º grado-
- Yo tengo 25-
- ¿Cuándo cumplís años?-
Seguí entrevistando a mi otro yo, y él siguió respondiendo, supongo que alterado por lo que estaba sucediendo.
- El 25 de octubre, nací en 1995-
- ... Pero entonces tenés 25 años, si estamos en el 2020-
- No, estamos en el 2008-
No entendí, pero disimulé ese sentimiento.
- Claro, que estúpido... Em, debo irme, fue un placer-
Levanté mis cosas y me fui en el acto, dando zancadas muy largas y sin mirar atrás.
Busqué explicaciones para lo ocurrido; le pregunté a varias personas en qué año estabamos, y todos respondieron 2020; yo no estaba equivocado, erea él.
Luego de horas de pensar, llegué a una conclusión muy extraña, pero es la más atinada a lo ocurrido.
Me encontré con mi otro yo, mi yo a los 13 años, en un lugar donde frecuentaba a esa edad; para mi, esto fue real, pero lo recordaría si me hubiera visto a mi mismo en un futuro; llegué a la conclusión de que esto para mi, fue completamente real, pero para mi otro yo, fue un sueño; un sueño soñado a mis 13 años, y por eso no tomó importancia en mi vida, fue solo un sueño loco. No tengo explicación para describir como pasó esto, pero es lo que pasó.
Solo eso sé

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