
Es verdad cuando se dice que en las situaciones más adversas aparecen los verdaderon amigos, y que se cuentan con los dedos de una sola mano... De hecho, a mí me sobran algunos, si alguien quiere.
Y también es cierto que nunca pensás que te va a pasar, siempre pasa cerca o lejos, hasta que te pasa a vos, y estás en un laberinto.
Un laberinto con paredes, que te retrazan y te obstruyen el camino; con caminos visibles, pero erroneos, que te lelvan de nuevo al comienzo; y los pasadizos secretos, que son definitivamente, la parte más interesante de todo el laberinto, porque nunca sabés cuando va a aparecer uno y te va a llevar mucho más cerca de la salida, o te va a ayudar a entender como salir, a sacarte de el problema de no encontrar ninguna salida.
El pasadizo secreto es la ayuda verdadera, y siemrpe está ahí, espesrando que lo encuentren, no como los caminos más andados, que llevan a ningún lado, que son solo mentiras, intentos de salida fallidos.
Si bien es cierto que esos caminos tan transitados y tan inútiles son tentadores, la idea de encontrar algún pasadizo que nos saque del laberinto es más exitante todavía, entonces... Para qué perder el tiempo con esos caminos?
Algunos sabios también dicen que la única forma de salir de un laberinto es yendo hacia arriba, pues hacia allá voy yo, arriba y afuera de este laberinto problemático.
Después de todo, nada es lo que parece


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